13 diciembre 2006

Mensaje urgente del rey de España

Ante todos los problemas políticos que se están generando últimamente en el estado español, el rey de España, Juan Carlos I, ha enviado a los medios de comunicación un mensaje urgente explicando cómo funciona nuestro sistema económico, político y social y haciendo explícitas las claves de nuestro "estado del bienestar y de derecho" y de cómo conseguir el óptimo funcionamiento de éste. Hace consideraciones con respecto a la inmigración, el derecho laboral de los trabajadores, el entendimiento entre partidos políticos, etc. Explica de manera concreta, concisa y precisa el funcionamiento de la política económica, social, laboral, etc.

Os recomiendo que veáis el vídeo que viene a continuación, con las palabras del monarca, teniendo en cuenta su importancia para el futuro de todos los ciudadanos y de todas las ciudadanas:

11 diciembre 2006

Anarquía y nacionalismo

Para todas aquellas personas que se sienten anarquistas o libertarias o simpatizan con esta "ideología", muchas de las cuales no "comulgan" con los nacionalismos, os quiero traer aquí un artículo que hace compatible el anarquismo con la idea de "soberanía nacional", partiendo de la base de que el anarquismo por el hecho de que es internacionalista se olvida, a menudo, que una sociedad anárquica, y especialmente si es asamblearia, tiene que dividirse inevitablemente en cuántas más unidades autónomas sea posible. Bien, para entender de manera adecuada lo que quiero decir, os cuelgo directamente el artículo siguiente:

El estado de la nación es gestante. Esa realidad nacional que llamamos España y que Azorín calificó de nación de naciones está a punto de alumbramiento. Tras siglos de cerril y cuartelero sometimiento a una única e indivisible identidad, las Españas vencidas, que pregonaba en un famoso libro Ernest Lluch, piden paso para enriquecer la pluralidad cívico-política y facilitar presupuestos de democracia de proximidad. Por más que sus adversarios naturales, desde la derecha caverna hasta la izquierda fósil, todos postmodernos, pretendan una vez más cambiar algo para que todo siga igual.

La teoría es que derecha e izquierda son como agua y aceite. La práctica, sin embargo, admite excepciones. A veces, incluso, gloriosas excepciones. Tal sucede con la posición concurrente de ambas fuerzas extremas ante el fenómeno de los nacionalismos. La derecha preconcilial y la izquierda canónica coinciden en denostarlo. La primera porque conseguido para sí misma el estatus de estado-nación, lanza segundos fuera. Y la otra porque aún cree que un estado fuerte (pero no de Bienestar) es la vía para la usufructuación de la socialdemocracia. Conceptual y experimentalmente, en uno y otro caso, el nacionalismo va de retro.

Lo que ya no resulta tan sencillo es analizar por qué extraños motivos cierta ideología libertaria también participa, junto a los guiños totalitarios de diestra y siniestra, de la misma óptica antinacionalista y, por tanto, por qué se deja seducir por un cierto nacionalacratismo. A primera vista, se puede pensar que es un gesto de debilidad teórica lo que le lleva a comulgar con la ruedas de molino del leninismo-canovismo. También cabría pensar, más indulgentemente, que el fervor del igualitarismo internacionalista les juega una mala pasada.

Si se trata de esto último, quienes están en el registro de secundar acríticamente al frente del rechazo nacionalista deberían reflexionar sobre el fracaso histórico de esos experimentos que pretendían una nivelación sin contar con las propias peculiaridades de pueblos, naciones y gentes. La montaña del esperanto como lengua universal parió un ratón porque no tuvo en cuenta que la insurgente pluralidad (y la imperfección como recuerda Rita Levi) es intrínseca al ser humano. Pero no hay que ir tan lejos ni hurgar demasiado. Un anarquista, un libertario, un antiautoritario nunca puede tener una concepción unitaria de la organización territorial y levantar bandera de antinacionalismo porque todo lo que refuerce al Estado está en sus antípodas. Y, a la inversa, todo aquello que le debilite y minimice, como es la división estatal que implica el nacionalismo, está en la senda de su interés ético. Entendiendo por nacionalismo una construcción de abajo arriba, ya sea municipalismo, cantonalismo, nación de naciones, pueblos o realidad nacional.

Para un libertario la autodeterminación es un axioma. Porque el derecho a decidir se inscribe en las señas de identidad de la democracia de proximidad, de la primacía de lo público sobre lo privado y, en suma, de una cierta manera de acción directa en cuanto que permite al ciudadano acortar distancias hacia la autogestión. Desde Proudhon, hasta Pi i Margall, pasando por Joaquín Costa, Ricardo Mella y Pedro Bosch-Gimpera, son decenas los pensadores que han destacado la valía del principio federativo. Por eso no cabe ignorancia en cuantos desde posiciones antiautoritarias reivindican la unidad frente a la pluralidad, aunque lo hagan por un mal entendido impulso de solidaridad.

Pero es que, además, en el caso concreto de España, no existe razón argumentada o argumento razonado para refutar el nacionalismo veraz, que es una forma de centrifugar el poder, para abrazar soluciones unitarias y, por tanto, centralistas, autoritarias, estatalistas y absolutistas. España nunca ha sido un número pí sólo divisible por sí mismo o por la unidad. Muy al contrario, la raíz de nuestra identidad es confederal, por lo menos hasta que la llegada de los visigodos, en su ayuntamiento con la religión católica, hizo de su historia una saga interminable de yugo del trono, el altar y el espadón.

Con costes, desdichas, sufrimientos y humillaciones sin cuento. Ahí están las políticas de exterminio de las identidades nacionales por las dos dinastías extranjeras que asolaron el territorio. Un Carlos V diezmando a las Comunidades castellanas y al movimiento de las Germanías. Un Felipe V acabando a sangre y fuego con las libertades catalanas y su Generalitat. Todo en la línea de salida de limpieza étnica anticipada por los Reyes Católicos al expulsar a árabes y judíos. Por cierto, ¿han recabado aquellos que utilizan la excusa de la igualdad entre desiguales en la significativa impronta humanista, pública y solidaridad que anida en los términos “Germanías”, “Generalitat”, “Comuneros” e “Irmandiños”, santo y seña de los movimientos populares `pasados a cuchillo por el absolutismo regio de Hasburgos y Borbones? Pues deberían.

Nada une más a un país que el ejercicio de la plena libertad de sus miembros. Y nada lo rompe más que la unidad forzada. La prueba está en la experiencia de esa Unión Soviética que nada más suicidarse de pura evanescencia dio paso a esa peyorativamente llamada “balkanización”. Por el contrario, nadie hablaría de Suiza como una irrealidad nacional aunque más que una nación de naciones sea una nación de cantones. El problema es no confundir nacionalismo con nazionalismo. El caso español es claro, desde que los Reyes Católicos (un sustantivo y un adjetivo doblemente despóticos) iniciaron la ruta de la unidad de los hombres y las tierras de España, democracia autentica sólo existió en la Republica de 1873 y en la II República de 1931, la primera federal y la segunda autonómica. El resto fue una sucesión dictaduras, dictablandas, regencias, caudillismos y caricaturas de verdadera convivencia.

"El estado de la nación, la nación en estado"

Artículo de Rafael Cid extraído de la Sección "El Vaivén de Rafael Cid" en la Web de la Red Libertaria. Ayuda Mútua


Imagen de Jordi Gomara. Montaje gráfico a partir de una bandera independentista marxista de:
http://www.alasbarricadas.org/forums...

09 diciembre 2006

Habrá que creer

Para acabar con la serie de Alejandro Filio, hoy os dejo una última canción de distinto corte tonal y rítmico, y bastante más corta, con una letra peculiar y con un estribillo, que, para algunos, puede resultar un tanto sorprendente (o no), pero la poesía es así, utiliza “recursos extrañadores” para llegar a quién tenga que llegar, y siempre para sorprender al lector/oyente.

Para aquellos puristas que “tienen miedo” a saltarse la ley “a la torera”, debo explicar que la primera canción que traje aquí de Alejandro Filio está enlazada directamente desde su pagina web; así que quedo inmaculado. La segunda, es un video de youtube, un montaje audiovisual que encontré y simplemente enlacé también. Y la canción que hoy os propongo, la bajé de la página de Alejandro Filio hará un par de años, dado que Alejandro tenía todo su álbum Un secreto a voces en su página a disposición de todo aquel que quisiere bajárselo gratis. Ahora ya lo quitó, sus motivos tendrá, pero en todo caso, yo quedo limpio “como una patena” de cara a la ley.


Esta vez me ha tocado ir muy poco contra el sistema, y he quedado como un chico bueno para nuestra “sociedad de derecho”.

Ahora sin más, os dejo la canción, y la vuelvo a dedicar a Jimmy Jazz, dado que últimamente lo veo un poco desanimado y porque se lo "prometí" y lo invito a creer en "algo" aunque sea en lo más inverosímil, o tal vez no, y viceversa.





Imágenes/fotografías:

El cristo: Pintura de Carmen Valverde
La paz: Sangrefria.com: Paz Vega
Fidel: Gabriel García Márquez: El Fidel Castro que yo conozco a Voltairenet.org

Enlace permanente de la canción (con la letra y la descripción entera) en: http://www.goear.com/listen.php?v=c9cc035

06 diciembre 2006

En este año que vendrá

A Jessi, nuestra alma mater de Red Progresista, que cambió de casa, que ha pasado unos momentos difíciles con cambios importantes en su vida, que se ha visto obligada a cambiar de blog, que ahora cambiará de año, y que ya tiene arreglado su arbolito de navidad en su nueva casa, le dedico esta canción para "este año que vendrá":

(apretar aquí para escuchar)

En este año que se va
hay tantas cosas que se quedarán,
tantas sonrisas, tantas palabras,
tantos motivos para amar y amar

En este año que se va
hay tantos sueños para rescatar,
tantas canciones, tantos momentos,
tanto que no tendrá final

La vieja casa que nos vio volar
hoy se despide y nada más

En este año que vendrá
cuánta esperanza nos regalarán
nuevos los brazos y los deseos
para volver a andar y andar

Yo te prometo que no acabará
todo lo que nos procuró la paz

Si bien ha sido el sol nuestro motivo para andar
te dejo esta canción para la buena voluntad

En este año que vendrá
yo te prometo Patria mía estar
en cada tono, en cada cuerda,
cada canción que nacerá

Porque no es cierto que naufragarás
toma mi canto hoy y mucho más


(A Cari, Manolo, José Manuel, Mar y Linda, por tantos hermosos momentos y tantos más que nacerán en la nueva casa. De la misma manera, a Quique, Leda y sus hijos, hoy en busca de un nuevo horizonte también.)

Alejandro Filio. Para la buena voluntad. Álbum: ...A quién? (2004)

04 diciembre 2006

El elegido

Este post ha nacido "inspirado" en el último artículo de Jimmy Jazz (el corazón nada tiene que ver con la razón, o tal vez sí, y viceversa), y por ese motivo se lo dedico:

"Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro:
lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.

La ultima vez lo vi irse
entre humo y metralla,
contento y desnudo...
iba matando canallas
con su cañon de futuro"
Sílvio Rodríguez, Canción del Elegido, 1969

03 diciembre 2006

La fábula de la transición democrática


Eran tiempos de la transición democrática,
tú, por supuesto, no habías nacido
yo iba a la moda con un tejano descosido
y no pensaba mucho en la renta per cápita.

Vivía en casa de los padres, todo me daban,
en términos económicos, que bien se entienda.
Compraba muchos cómics en la tienda
y leía a Dostoyevski, ...los años pasaban.

Yo era otro hijo más de la puta dictadura,
de los mejores años de la lucha en la calle,
de los buses quemados, de las clases de inglés.

Pronto nacería una nueva legislatura,
¡la izquierda al poder!, eso era “todo un detalle”;
y hoy todavía intento "llegar” a fin de mes.

Jordi Gomara, Vallromanes, 3 de diciembre de 2006. Sonetos

(Adaptación al castellano del original en catalán)

* Recomiendo, a quién lo pueda entender, leer el original en catalán, dado que, aunque el sentido general del soneto no cambia, al traducirlo he redactado de manera sensiblemente diferente algunos versos