
Quizás le puede sorprender a alguien el hecho de que diga que estoy muy satisfecho con el acuerdo al que han llegado PSC, ERC, ICV/EUiA.
Lo que poca gente comenta y es un hecho contrastable es que ICV/EUiA es el partido que más ha subido en votos y escaños, dejando de lado aquel grupúsculo que tan poca gracia me hace, los de la bicefálea lingüística: El partido de los ciudadanos, los cuales pretenden crear un problema donde no existe, problema que mueven cuatro gatos, pero que pueden hacer crecer una conciencia anticatalanista gratuita para conseguir rédito personal y disponer de cierto peso, aunque seguramente de manera momentánea, en una parte del electorado catalán. Fijaos que los mismos del
PPC se expresan en catalán en el parlamento.
Por cierto, si en el parlamento español no permiten el uso del catalán ¿por qué se tiene que permitir hablar en castellano en el parlamento catalán? Hay un lugar para cada cosa, y una cosa para cada lugar.
Por este motivo, más que nunca,
Iniciativa tenía toda la legitimidad necesaria para impulsar cualquier pacto, evidentemente. Y hay que felicitarlos por su ascenso más que significativo en toda Cataluña, incluyendo los pueblos más aburguesados como el mío. Y tal hecho es preciso destacarlo y mostrarlo como algo evidente.
CiU no tenía ni la capacidad ética para intentar gobernar después del fracaso electoral que tuvieron.
Luego de estar 23 años gobernando casi siempre en solitario, y después del problema, que ellos dicen, que el anterior tripartito ocasionó en Cataluña, sólo consiguieron aumentar en 2 miserables escaños y, aún así, se consideran así mismos con toda la legitimidad del mundo para decir quién tiene que gobernar y cuál es el gobierno que le conviene a Cataluña. Por suerte éste no es un país con una forma de gobierno presidencialista sino parlamentaria. Pues así, son los parlamentarios que forman mayorías de un tipo o de otro los que tienen la potestad para configurar el gobierno y dar el apoyo al candidato a la presidencia que les parezca más oportuno. Ésta es la lógica de la democracia partitocràtica que tenemos y en ningún caso presidencialista. Que, por otro lado,
si fuera presidencialista, deberían llevarse a cabo otras elecciones para elegir al presidente, y ya veríamos entonces, pues las encuestas al político más valorado, si no voy errado, daban como preferido precisamente a Joan Saura.
Y, yo apoyo, de todas todas, la mayoría de izquierda y nacionalista, que, por supuesto, es tan lícita como cualquier otra. Pero además la apoyo porque
un acuerdo entre PSC y CiU, entiendo que es el que quería el gobierno español, lo cual hubiera sido un desastre auténtico para Cataluña. Con CiU, el partido que siempre lame el culo al gobierno español sea del signo que sea, y con el PSC que, en este caso concreto, funcionaría como delegación territorial del
PSOE, o sea del gobierno español, ya podíamos claudicar directamente, y repito,
especialmente teniendo en cuenta que era el gobierno para Cataluña que apoyaba abiertamente el gobierno español.
Y
ERC con CiU, con Mas, que parece más un anunciante de pasta dentífrica que un político, aguantar 4 años más después de haberlos aguantado durante 23, más bien para mí NO. Ni loco. Lo que no consiguieron durante 23 años en el poder lo consiguió el tripartito en el poco tiempo que estuvieron en el gobierno (con la ayuda claro está del PSOE en el poder estatal):
retorno de los papeles de Salamanca, detener el trasvase de aguas del Ebro y, por ejemplo, una reforma del Estatuto que si no es mejor es precisamente porque CiU se vendió al poder central, sin dejar ninguna posibilidad de ser mejorado.
Y eso no lo ha conseguido nunca CiU, en 23 años, que siempre se ha vendido al mejor postor, ya sea el PP, ya sea el PSOE, y ni siquiera cuándo tenían la sartén por el mango.
Otra cosa que me hace sentirme lo suficiente satisfecho es que
el PSC ha demostrado y ha hecho valer su propia autonomía con respecto al partido socialista español, ahora sí que les doy mi aplauso más sonoro. Por otro lado, el hecho de que
Montilla sea presidente de Cataluña tiene sus ventajas, especialmente demostrará, delante de aquéllos bicéfalos lingüísticos y delante de los españolistas catalanes, que
se puede haber nacido fuera de Cataluña, pero que puede se puede hablar y participar de la cultura catalana (estar plenamente integrado en un país, como es el hecho de hablar su propia lengua) y además llegar a ser presidente del gobierno catalán. Eso me parece fantástico e incluso un signo de "madurez política".
Ahora sólo me queda dar la bienvenida a este gobierno y desear que cumpla con la tarea que tiene que hacer, en pro de Cataluña y en pro del bienestar social y de todas las ciudadanas y de todos los ciudadanos. A pesar de ser un acompañante de viaje de la idea libertaria, doy la enhorabuena a esta reedición del gobierno de izquierda y catalanista y ojalá que hagan un trabajo bueno y estimulante para todo el mundo. Son las contradicciones que tenemos los simpatizantes de las ideas libertarias a veces, no nos gusta el poder, pero mejor en el poder la zorra que no el lobo.
Alberto, ya sé que soy un aprendiz al lado tuyo en lo que respecta a la teoría y supongo que práctica libertaria, quizás por ese motivo, a menudo, hay afirmaciones tuyas que me sorprenden en alguna medida. Ahora me encuentro en ese caso.
No acabo de entender una afirmación que viene del supuesto mutulista de tu diálogo de besugos. Me gustaría que me pudieras explicar ¿por qué el "gran peso del estatismo en la economía" beneficia a las grandes rentas? Evidentemente, entiendo que en una sociedad mutualista se aboga por una desaparición del Estado como tal, pero visto desde un punto intermedio, algo más comunista (si quieres), ¿el estado no sería el garante de las igualdades sociales? (hablo, por supuesto, en un plano teórico, dado que la realidad no es así, pero porque pienso que son las empresas grandes las que dominan al Estado). Pero ¿un libre mercado sin Estado (o por lo menos sin una comunidad autogestionada con sus propias normas de abajo a arriba y no individualista en un sentido estricto) no reproduciría siempre una sociedad basada en la ley de la selva, donde el pez grande se come al chico? ¿No sería parecido de algún modo a lo que proponen los que se autodenominan anarco-capitalistas? ¿Los contratos libres y mutuos no supondrían siempre que el que tiene mayor poder de coacción o de manipulación, de chantaje, etc. obtuvieran siempre mayor poder y ganancias sin un comité de garantías (estado, comunidad con ciertas reglas, etc.)?
No sé si entiendes por donde voy. Éstas son las preguntas que siempre me hago respecto a como llegar a una sociedad realmente libre donde mi libertad esté basada en la tuya y viceversa, donde haya respeto mutuo, etc.
Te agradecería que pudieras aclararme mis dudas.
Un abrazo, compañero
6:37 PM
No me considero un experto de la teoría general libertaria aunque sí es posible que esté un poco "metido" en las ideas mutualistas y para entender la gracia de este texto mío (se supone que es humorístico) hay que estar un poco "metido" en estas ideas. Alguien que siga a Kevin Carson podría entender la gracia en seguida.
Básicamente los mutualistas consideran que el capitalismo (es decir que el capital extraiga beneficios al trabajo —la plusvalía—) sólo puede existir si hay un Estado. Consideran el capitalismo un fenómeno político y no económico. Esta posición se puede entender leyendo este texto clásico de Benjamin Tucker o esta explicación sobre el tipo de interés cero (de capital).
Los mutualistas difieren de los marxistas (al menos de Engels) sobre el capitalismo, como podemos ver por esta opinión que muestra Kevin Carson en este ensayo) (está en inglés, el fragmento que pongo a continuación es una traducción mía):
"Engels dejó claro que el capital tenía una prioridad superior al Estado en la secuencia de causa y efecto y dibujó la línea entre marxistas y anarquistas en esta cuestión. En una carta del 4 de septiembre de 1867, Engels resumió convenientemente la diferencia entre los anarquistas y socialistas de Estado: "Ellos dicen 'abolid el Estado y el capital se irá al demonio'. Nosotros proponemos hacer al revés". Engels fue bastante acertado al dibujar la línea donde lo hizo. Como los liberales clásicos, los socialistas libertarios (incluyendo tanto a los laissez-fairistas como Benjamin Tucker como los colectivistas como Bakunin) vieron la explotación como imposible sin el poder de un Estado para aplicar la coerción. Las clases dirigentes sólo funcionan a través del Estado."
Yo personalmente pienso que el capitalismo es imposible sin un Estado básicamente por estas consideraciones.
Sobre la idea de que el Estado (burgués) promueve la igualdad, es algo que han negado siempre marxistas y anarquistas. Para los primeros sólo un Estado obrero promovería la igualdad, para los segundos ninguna clase de Estado, se apellide como se apellide, promovería jamás la igualdad. Otra cosa es lo que digan luego del Estado, los marxistas, más por decirlo de alguna manera, "revisionistas" como los socialdemócratas y los liberales y capitalistas; los primeros para justificar la intervención estatal que defienden y los segundos para dar a entender la idea de que el igualitarismo sólo se puede conseguir a través de la fuerza política.
2:41 AM
No hay capitalismo. Lo que hay es algunas medidas capitalistas dentro de los estados intervencionistas o socialistas. Son esos pequeños granos libertarios los que permiten un poco de progreso dentro de la homogeneidad colectivista.
12:41 AM