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20 abril 2008

De verdad que no lo entiendo



(Aneu a la versió en català)

Aún intento comprender cuando, cómo y por qué he llegado aquí
a este sueño tan extraño donde no encuentro los límites,
los confines de mi propio pensamiento… de mi yo.
Me siento absorbido hacia mi propia ininteligibilidad como persona,
como ente socialmente individual que me formaliza,
que me sitúa en el laberinto de las sombras externas
y de mis propias entidades etéreamente energéticas y vitales
no sé si ahora introspectivas o universalmente siderales,
porque desconozco del todo si estoy aquí o más lejos,
formando parte de una abstracción unívoca o de un complejo
(que viene a ser lo mismo)
que me transporta extraorgánicamente a una unidad atemporal,
clara y distinta, donde mi propia conciencia de ser puede ser
nada más que la incomprensibilidad de entender el ente universal,
el todo, aquello platónicamente ideográfico o la materia,
la abstracción física de la metafísica del ser.
No sé si vivo en un solipsismo o en un soliloquio,
o es que me estoy volviendo loco, o tal vez vivo en otro locus,
dado que, a saber, puede haber un locus de control interno
o bien un locus de control externo o la combinación de ambos,
esa es una afirmación plausiblemente verdadera,
y ahora no sé si me están externando o internando;
nada más lejos de mi comprensión
dado que perceptiblemente no puedo afirmar nada concreto.
Lo sensitivo nos puede llevar a engaño,
tal así lo estoy comprendiendo todo de tal manera
y nada más valorar que soy una conciencia consciente de ser.
Pero es impulsivamente necesario saber que hay alguna inequivocabilidad,
y algo que tangiblemente puede ser aprehensible.
Pero estoy aquí mirando la luna y observando más allá
de la barandilla que confina mi propiedad inmobiliaria
y no veo nada más que las luces de mi pueblo
y el contorno de la cordillera que me aleja del mar
y que me sitúa en un entorno desterrado de las aguas primigénicas
o primeras, maternalmente uterinas y originarias.
Y ahora no veo ni tan sólo las sombras de los habitantes,
no sé ni siquiera si existen, ni siquiera mi perro ladra
y de mi casa y del valle sólo surge el silencio,
un silencio aplastante y pesado, un poco vacío también,
así es el silencio... vacío y lejano.
No alcanzo a ver si Victor Pàmies trabaja refranes en su computadora.
Todo ello se me antoja muy extraño y
por tal motivo, me enciendo un cigarrillo y me encancero un poco más.
Tanto da, seguro que mañana o pasado o la semana que viene será otro día.

Jordi Gomara. Vallromanes, 10 de abril de 2008. Tiempo de nieves

Fotografía: Arte i soledad. Jordi Gomara. Vallromanes, 10 de abril de 2008

07 noviembre 2007

'Sobre el oficio de escribir'


Hoy quiero recuperar un post escrito el día 13 de julio de 2005 en mi antigua bitácora. Gracias a la coincidencia en red y a un intercambio rápido de comentarios -que parecía un chat- en diferentes artículos de diversos blogs entre Víctor Pàmies y un servidor ha nacido la idea de despertar este grandioso poema del maestro Luis Rosales, pertenenciente a la "Generación del 36", poeta galardonado con el premio Cervantes en el año 1982 y que murió en 1992.


Debido a que Víctor Pàmies y yo "hablábamos sobre las musas" se me ha ocurrido decirle que le dedicaría este poema hoy en un artículo en mi blog. Así que sin más paso a dedicarle a mi vecino y compañero bloguer Víctor Pàmies estas mágicas palabras "sobre el oficio de escribir":


Sobre el oficio de escribir

Luis Rosales

A Alfonso Moreno

Estoy en mi despacho
y al mirar la ventana el cristal disciplina mis ojos;
un cristal es igual que un amor,
cuando miras tras él todo se hace misterio.
Detrás de la ventana está la sierra,
es el marco del cuadro,
y en su jurisdicción
las distancias establecen sus límites, pero el límite está en ti mismo,
pues lo interior y lo exterior son solamente aspectos de una misma frontera.
Aunque este pensamiento no es muy original quisiera registrarlo:
el paisaje lo han hecho las distancias.
Al través del cristal contemplo La Peñota
–sus pinos pusilánimes y salteados,
su desamparo vegetal–
y aquí,
junto a la linde de la casa,
las hojas de los robles son pestañas en torno a un ojo que no ves,
su vaivén me distrae y hace imposible el pueblo
con sus tejados gateando durante todo el día para quedarse en paz cuando llega la noche.
Hay una ordenación en la cual las distancias más que alejar, sitúan,
pero en fin lo que importa es llegar,
llegar a no sé dónde,
pero las hojas son tan frágiles que no se sabe cómo llegaron hasta el árbol;
viven en su alumnado y el viento que las mueve las alegra,
me recuerdan mi infancia,
aquellos ojos claros que tenían alumbrado de gas y me miraban arropándome.
El tiempo es como un foso;
detrás del tiempo están;
me gustaría saber en dónde alumbran.
Sobre el pretil de la ventana hay siempre un muerto bueno;
salta a la comba con el aire,
pero tú no te puedes morir,
amiga mía,
no te puedes morir porque ya estamos siendo un mismo luto,
y estoy en mi despacho aprendiendo a escribir,
es lo de siempre,
para que no se desvanezca todo necesito escribirlo,
y aprender a vivir en la nueva frontera.

Escribir es la cita que todos los veranos tengo conmigo mismo,
pero a esta cita siempre se llega anticipado,
las palabras que escribo se desunen,
no es posible hilvanarlas y cada vez se alejan más,
pero tengo que hacerlo,
tengo que estarlo haciendo hasta que su separación se convierta en distancia.
Tal vez para escribir hay que empezar por el principio,
y el principio es cambiar nuestra actitud vital,
cambiarla totalmente,
ya lo sabes,
hay que enterrarse un poco para llegar a las raíces.
Esto es contravivir,
y a causa de ello para pensar en algo estoy fumando;
necesito un prodigio,
y quizás el prodigio no es más que un empujón,
un empujón de sordo en la pared del mundo,
una palabra imprecisable,
y en su realización tienes que distinguir entre lo ambiguo y lo impreciso,
no pueden confundirse,
la ambigüedad, ya lo sabéis, es el pulso corporal del poema,
la imprecisión es el infierno conocido.
Hay una forma de distancia que es preciso encontrar para escribir,
y ahora,
mientras viene o no viene mi propio nacimiento,
me entretengo en mirar este desorden,
este desasimiento que ha poblado la mesa
de cosas serviciales que generalmente son las mismas:
el mucolítico llamado Mucorama y el coñac vasodilatador,
los lápices,
los libros,
las carpetas donde se juntan mis palabras para hacer penitencia,
y allí, en la confluencia de las luces,
la cabeza de Luis Cristóbal,
mirándome hasta luego.

Siempre empiezo a escribir sin saber cómo empieza un poema;
pienso mientras escribo,
devanándome,
para cambiar de vida sobre el papel en blanco
igual que el renacuajo un día de suerte se convierte en rana.
Esta es la evolución,
amiga mía,
pero tú no te puedes morir,
no me gusta pensarlo
porque lo necesario es tan real como la vida misma,
se convierte en poder
para decirte ahora palabra por palabra:
mientras estemos juntos viviremos.
Has venido a mi lado
«y apoyada en mi hombro eres mi ala derecha».
Cuando sienten tu roce las palabras que escribo,
las palabras martirizadas por la separación, buscan un orden nuevo,
una vida interior que las reúna
y el milagro sucede
porque la mesa de nogal se despeja de pronto habilitándose,
y entonces una mano baila sobre la mesa,
una mano cortada,
una mano cortada que se acerca hasta mí para decirme algo,
y me empieza a empujar con su mutilación,
me empuja sin tocarme,
me aprieta contra el sueño para hacérmelo ver más claramente,
para hacérmelo ver despedazado;
y poco a poco empiezo a obedecerla,
y me pongo a escribir,
y me pongo a escribir a borbotones,
con ininterrumpida facilidad,
para marcar la linde que separa la vida en dos mitades,
y saber dónde empieza el corazón.

Cada vez que se escribe un poema tienes que hacerte un corazón distinto,
un corazón total,
continuo,
descendiente,
quizás un poco extraño,
tan extraño que solamente sirve para nacer de nuevo.
El dolor que se inventa nos inventa,
y ahora empieza a dolerme lo que escribo,
ahora me está doliendo;
no se puede escribir con la mano cortada,
con la mano de ayer,
no se puede escribir igual que un muerto que volviera a sangrar durante varias horas.
Tengo que hacerlo de otro modo,
con la distancia justa,
buscando una expresión cada vez más veraz,
aprendiendo a escribir con el muñón,
despacio, muy despacio,
despacísimo,
sin saber por qué escribes para legar a quien las quiera,
no sé dónde,
estas palabras ateridas,
estas palabras dichas en una calle inútil que tal vez tiene aún alumbrado de gas.
Si nadie las escucha,
paciencia y barajar, éste es tu oficio.



Fotografía:
http://www.temakel.com/cuentobartleby.htm

29 mayo 2007

'Padre, deje de llorar que nos han declarado la guerra'

Padre, decidme qué le han hecho al río que ya no canta.
Resbala como un barbo muerto bajo un palmo de espuma blanca.

Padre, que el río ya no es el río.
Padre, antes de que llegue el verano esconded todo lo que esté vivo.

Padre, decidme qué le han hecho al bosque que ya no hay árboles.
En invierno no tendremos fuego ni en verano sitio donde resguardarnos.

Padre, que el bosque ya no es el bosque.
Padre, antes de que oscurezca llenad de vida la despensa.

Sin leña y sin peces, padre tendremos que quemar la barca,
labrar el trigo entre las ruinas, padre, y cerrar con tres cerrojos la casa
y decía usted...

Padre si no hay pinos no habrá piñones, ni gusanos, ni pájaros.
Padre donde no hay flores no se dan las abejas, ni la cera, ni la miel.

Padre, que el campo ya no es el campo.
Padre, mañana del cielo lloverá sangre.
El viento lo canta llorando.

Padre, ya están aquí...
Monstruos de carne con gusanos de hierro.

Padre no, no tengáis miedo, y decid que no,
que yo os espero.

Padre, que están matando la tierra.
Padre, dejad de llorar
que nos han declarado la guerra.




Música y letra de Joan Manuel Serrat
Versión en español de: Por la Reserva, Asociación ecologista de Argentina

Muchas Gracias a Josep María por el regalo que nos ha hecho en su post del vídeo que he publicado aquí

21 mayo 2007

Nuestra inmensa fragilidad



Fragilidad




Todo es frágil:
tu costumbre de amarme,

mi fe,

el silencio y la vida que duerme

en un vagón de tren.

Tu contrato fugaz,

la memoria,

este hilo de voz,

las quimeras que surcan estrechos

y este corazón

que persigue tu rastro

en la alfombra de la habitación.


No es tan frágil

el trueno del fúsil,

el temor

a perderme tus dulces mañanas,

tanto dolor.

La memoria del banco,

el aroma de aceite en el mar,

las fronteras de acero para hombres,

humo para el capital

que regula espejismos

y ordena tu necesidad.


Yo soy frágil como un cristal

si falta usted a esta cita, mi amor,

si el canto se llena de olvido,

si el recuerdo se va

y ya no ríe conmigo.

Quizá no seamos héroes

pero aún seguimos vivos

y en la crisálida su voz estallará.

Y no se quedará inmóvil al borde del camino

y hará futuro su fuerte fragilidad.


Es tan frágil el abrazo del mundo y su paz,

la promesa desde la tribuna

y su empeño por perdurar.

Soberbio y resistente

es el grito del miedo anunciando el final

y la noche que escupen al cielo

tantas chimeneas,

los disparos de nieve,

el rugido de las bayonetas.


Quizá no sea tan frágil

tu costumbre de amarme,

mi fe,

tu voz y tu memoria.

¿Sabes?, quizá me equivoqué.

Quizá no sea indestructible

el trueno del fusil, tanto dolor,

la burbuja que encierra este grito

y este temor

a saberme perdido,

a perderte y perder la razón.


Yo soy frágil como un cristal

si falta usted a esta cita, mi amor,

si el canto se llena de olvido,

si el recuerdo se va

y ya no ríe conmigo.

Quizá no seamos héroes

pero aún seguimos vivos

y en la crisálida su voz estallará.

Y no se quedará inmóvil al borde del camino

y hará futuro su fuerte fragilidad.


Ismael Serrano. Álbum: Naves ardiendo más allá de Orión. (2005)

***Ilustración

07 mayo 2007

Vértigo



Recibiré postales del extranjero,
tiernas y ajadas, besos, recuerdos.
¿Cómo están todos? Te echo de menos.
Cómo pasa el tiempo...

Seremos otros, seremos más viejos,
y cuando por fin me observe en tu espejo,
espero al menos que me reconozca,
me recuerde al que soy ahora.

Aquellas manos, aquella mujer,
aquel invierno no paraba de llover,
perdona que llegue tan tarde,
espero saber compensarte.

Estás tan bonita, te invito a un café,
la tarde es nuestra, desnúdame.
Tras el relámpago te decía: "Siempre
recogeré flores en tu vientre".

Otro hombre dormirá contigo
y dará nombre a todos tus hijos.
Ven, acércate a mí,
deja que te vea,
que otras primaveras
te han de llevar muy lejos de mí.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Las frías mañanas en la facultad,
tú casi siempre huías conmigo al bar,
y me enfadaba si preferías
el aula a mi compañía.

Sobre la mesa botellas vacías,
qué sano es arrancarte esa risa,
y ahora cambiemos el mundo, amigo,
que tú ya has cambiado el mío.

¿Qué haré cuando te busque en la clase,
y mi eco me responda al llamarte?
Otros vendrán y me dirán
que te marchaste,
que te cansaste
ya de esperar.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Y la ronquera, los traicioneros nervios,
que me atacan antes de cada concierto,
viejas canciones, antiguos versos,
que espero retenga algún eco.

Y en el futuro espero, compañero, hermanos,
ser un buen tipo, no traicionaros.
Que el vértigo pase y que en vuestras ventanas
luzca el sol cada mañana.

Pero basta de lamentos,
brindemos, es el momento,
que estamos todos
y no falta casi nadie,
que hay que apurar
la noche que acaba de empezar.

Vértigo, que el mundo pare,
que corto se me hace el viaje.
¿Me escucharás, me buscarás,
cuando me pierda
y no señale el norte
la estrella polar?

Letra y música de Ismael Serrano
Fotografías: Sílvia (1,2,3, 4 y 5) de Jordi Gomara (itaca2000)
Fotografía 6:
Sílvia y Jordi

Canción:
Vértigo
Álbum: Atrapados en azul (1997)

  • Este post lo dedico a Sílvia (compañera de Facultad) que vivió en Barcelona, París y Suiza en una casa preciosa alrededor de un lago. Perdí sus pasos hace muchos años. Pero espero que sea muy feliz
  • También me lo dedico a mi en recuerdo a mis años que ejercí de cantautor, si me lo permitís, pues esta canción no sé el porqué pero me trae aquel aroma agradable de cuando subía a los escenarios. (Lo cierto es que Ismael y yo conectamos, otro día os lo explico...)
A continuación os invito, con cariño a escuchar esta canción agradable, con su "marcheta", incluso algo pegadiza, que me evoca recuerdos entrañables:



Vértigo (definición según wikipedia)
Vértigo (tuotromedico.org)
Vértigo (sinfomed.org)

20 abril 2007

¿Qué andarás haciendo ahora?



Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.


Otros enlaces:
Video de Ismael Serrano: Qué andarás haciendo

05 abril 2007

Si pudiera o pudiese...



Si pudiera ...
Si pudiera ...
Si pudiera o pudiese…
Si encontrara la genialidad que, de vez en cuando, se vuelve necesaria.
La genialidad que me permitiera acercarme,
…permanecer ...
apoderarme indefectiblemente de vuestra alma,
que mi sabia fluyese con la vuestra;
que ya nunca más hubiera que escribir.
Que mi yo se despersonalizara decisivamente a vuestro favor,
a favor de la humanidad entera.
La humanidad que ríe, que gime, que ruega, que grita,
la humanidad desfallecida y triste, la humanidad que desea,
la humanidad que lucha, que ofrece, que cree, que baila la danza del vientre...
Esta noche, incluso, la danza de la muerte.

Ligaros de forma intemporal.
Ligarnos, hasta el nunca más, para siempre.
Aunque la helada es persistente, y ya sabes
que ahora es tiempo de nieves.

Crear esa ligazón permanente
trascendente y congruente,
…definitiva…
que no me empuje, no,
que no me empuje cada día
a tener que desplazar estos dedos sobre el absurdo del teclado
para deciros que os entiendo, que os amo,
que estoy con vosotros,
tan impregnadamente con vosotros
que casi, casi que, de manera tal que
somos la misma persona
quizá una unidad,
tal vez un pensamiento común,
un corazón común,
un corazón único,
como mínimo, una complicidad etérea,
una mano amiga,
un mutuo entendimiento,
amparados en la necesidad de querer ser
de querer ser lo mismo, pero al mismo
tiempo, individualmente diferentes
y casi obligatoriamente distintos
pero no desiguales, no, desiguales no,
nunca más desiguales,
compartiendo la misma casa
compartiendo, incluso, la misma materia,
el mismo ordenador, y
¿por qué no?
el mismo aparato de televisión.

Venid aquí.
Venga allí.
Para acercarte.
Para acercarme.
Para hacer un pacto de sangre, si hace falta,
para recordarte
que estoy aquí
y que tú estás allá
juntos y lejos,
lejos y juntos,
tan juntos que nuestro aliento es una sola misma respiración.
Una sola respiración común e individualmente tan diferente
que cualquier intento de reducción a la simplicidad grupal
mera y sin ningún matiz individualizante
resultara, per se, tan ridícula que fuera del todo preciso
tornarla inviable de manera científicamente intuitiva.


Poema y fotografía de Jordi Gomara


(Ver el original en catalán)

28 marzo 2007

Sobre Madrid






Noches y camas sobre Madrid.
Caricias sin caricias. No caricias.
Espera que se hace larga, y al final
el silencio. Lo absoluto. Profundo silencio. Obscuridad.
Te busco y no te encuentro sobre Madrid.

Aluche. Noche eterna entre silencio y obscuridad. Claroscuro.
¿Quién me dirá tu nombre bajo la noche? Amor que no te conozco.
¿Quién me dirá tu cuerpo que lo siento y, sin embargo, no lo percibo?
¿Quién me dirá?
Esperé mil noches y no te encontraba.
Amor que no te encontraba sobre Madrid.

Trato de recordarte el cabello.
Solamente una nota de una sinfonía agonizante.
El silencio se hace largo y no hay caricias.
No existen las caricias.
Sólo un juego de respiraciones silenciosas.
Y algún que otro suspiro, Ay!
Pequeños movimientos apenas perceptibles.
No existen caricias sobre Madrid.

De pronto, se hace necesario abrir la ventana.
Mirar. Observar. Escudriñar.
Encender un cigarrillo y sentarse a esperar.
Algún acontecimiento inesperado, algo que no se conoce.
Algo que incluso se teme.
Puedes esperar incluso el robo de un coche.
Algo fuerte. Una sucesión de fenómenos de fuera hacia dentro.
De dentro hacia fuera. De dentro hacia dentro. Amor...
nadie te conoce sobre Madrid.

Silencio. Obscuridad. Descanso. Aliento. Paz. Sensaciones.
Pensamientos. Cuerpos contra cuerpos. Perfumes ya marchitados
de todo el día sobre las pieles, entremezclándose. Ante todo,
profunda suavidad.

No existe nadie sobre Madrid.
Sólo existimos tú y yo, aunque tú no lo notes.
Contacto fino y transparente. Célula contra célula.
Hacia los confines del Universo
escribiré tu nombre sobre papel humedecido;
aunque ni te conozco.
Conjugaré una primavera entre mis labios. Una flor.
Un pañuelo.
Así, apretado contra ti, puedo notar
tu síntesis de proteínas a nivel celular.

Sólo existe el silencio sobre Madrid.
Y un río.
Y frío, mucho frío, y un Metro que me recuerda a Barcelona.
Pero ¿qué importa? Eso está allá fuera, lejos, muy lejos.
Amor, no tengas miedo.

Cariño, pequeño y enternecedor barrio de Aluche que bien me arropaste,
no me olvides. Yo siempre recordaré
que un día dormí tu noche.


Jordi Gomara. Barcelona, enero de 1989. Efímera rosa de invierno

Del poemario original: Efímera rosa de invierno

Fotografías: Exposición de Fernando Botero en Madrid
Autores: L. Cruz (fotografías 1 y 2), Jordi Gomara (fotografías 2 y 3), Madrid, agosto de 1994

Fernando Botero
Colombia

26 marzo 2007

Primavera



Te has desvanecido pero no para siempre
¿Hay goce mayor?
¿Cómo será el color de la muerte?

Como el de la ausencia pero quizá más largo y profundo.
Como más continuo y umbrío.

Algo así como dormirse y ya no despertar
con la flor de tus labios en mis labios,
con el contacto de tu humedad contra mi piel.

Nunca he visto nacer la primavera en Italia.
Anoche llovía en Barcelona,
pero ruego que en Madrid
el sol no brille por su ausencia,

aún debe hacer el esfuerzo postrero
para que el árbol plantado en algún rincón
no desfallezca.

Al contrario, precisa afianzar sus raices.
Como mínimo no impidamos que crezca.

De Aluche a Florencia hay algo así como dos mil kilómetros
y casi noventa días de distancia.

Barcelona espera, como ya es habitual.
Soporta lluvias y suele habitar a mitad de camino
entre Madrid e Italia.

...A propósito ¿te lo he contado? ..."anoche llovía en Barcelona"...
y, hoy, mientras tú no estabas, la primavera ha venido a visitarnos.


Jordi Gomara, 26 de marzo de 2007
Adaptación de la obra original Barcelona y la primavera (21/03/1989)

Del poemario original: Efímera Rosa de Invierno
En este blog: Efímera Rosa de Invierno, Reescribiendo Rosa

Fotografía: Jordi Gomara, marzo de 2007. Puesta de sol en Vallromanes

(Ver la adaptación en catalán)

22 marzo 2007

Barcelona y la primavera



Te has marchado pero no para siempre

Vaya suerte.
¿Cómo será el color de la muerte?...

Como el de la ausencia pero algo más largo, quizás.

Como más continuo.

Algo así como dormirse y ya no despertar

con la flor de tus labios en mis labios,

con el contacto de tu humedad contra mi piel.

Nunca he visto nacer la primavera en Italia.
Anoche llovía en Barcelona

pero espero que en Madrid el sol no brille por su ausencia,

aún debe hacer un último esfuerzo

para que el árbol plantado en algún rincón

no muera antes de que broten sus hojas.

Precisa, en todo caso, afianzar sus raíces.

Como mínimo no le impidamos crecer.

De Aluche a Florencia hay algo así como dos mil Kilómetros
y casi noventa días de distancia.

Barcelona espera como siempre.

Soporta lluvias e incluso se queda a mitad de camino

entre Madrid e Italia.

...A propósito ¿te he dicho que anoche llovía en Barcelona?...
Hoy, mientras tú no estabas, la primavera ha venido a visitarnos.


Barcelona y la primavera (poema original)
Jordi Gomara, 21 de marzo de 1989, Efímera rosa de invierno,

Poemario original:
http://www.terra.es/personal5/itaka2002/poemes.htm

Fotografía de:
http://www.bonjourquebec.com/es-es/printemps1.html

Québec

14 marzo 2007

La tristeza



Cuando tus manos no aciertan las teclas adecuadas de la computadora
Cuando tus dedos pasean inútiles, desorientados,
sobre el teclado
Cuando
tu mente no puede construir las palabras encadenadas de manera precisa
Cuando
tus ojos navegan perdidos delante de la pantalla del monitor
Cuando estás tan cansado de escribir palabras que no van a lugar alguno
Cuando ves que el otro enmudece por tu enmudecimiento

Cuando debajo de tu par
to no aparece ningún comentario que te alivie el dolor
La tristeza se vuelve infinita
La tristeza traba el proceso creativo
La tristeza
camina fantasmal por el teclado
La tristeza perturba tu mente
La tristeza empaña tus ojos
La tristeza te empuja en tu cansancio hasta la extenuación
La tristeza te aleja del otro
La tristeza provoca un aborto terrible y monstruoso

La tristeza es un largo camino que no sabes donde acaba

La tristeza de no poder matar la tristeza que vilmente te mata de poco a poco

La tristeza...

La tristeza...

La tristeza...



Poema y fotografía de Jordi Gomara (itaca2000)

  • Poema: Vallromanes, 14 de marzo de 2007. Tiempo de nieves
  • Fotografía, Vallromanes, marzo de 2007

Más fotografías de Jordi Gomara:
"La tristesa" en català

02 febrero 2007

Raimon y yo ...por sendas de agua



El domingo 28 de enero a las 12 horas, allí estábamos. Muchos no lo sabían, otros lo sabían y callaban, muchos lo ignoraban, otros lo sabían pero intentaban que se ignorase. Muchos fuimos (no tantos como los que siguen las consignas de los poderes respectivos), otros se quedaron en casa o fueron a tomarse una copa, otros tal vez hacían el amor o miraban la lejanía del sol. Los que éramos creíamos y lo manifestamos. Creíamos en la paz, pero no en los poderosos que nos venden su historia. Éramos pocos pero éramos pueblo. Éramos pocos pero tal vez seremos más. Tal vez seremos más recordando que la soberanía recae en el pueblo. Que el pueblo debe decidir por sí mismo. Sin protagonismos, ni campañas autopropagandísticas para conseguir votos y miseria. Sin más protagonismo que ser allá, uno más, entre la multitud individual de cada uno reclamando nuestra fuerza para decidir vivir en paz y en solidaridad humana. Reclamando la libertad de los pueblos a decidir por si mismos. ¿Verdad que suena a demagogia barata y poesía de cuatro chavos? Pues, mirad, así lo viví yo y los otros que estaban, seguramente. No cuesta tanto. No cuesta tanto...

Raimon y yo nos hicimos la foto (por qué no, me hacía gracia). Raimon y yo estuvimos allá y después cada cual siguió su propio camino, alejándose con su soledad humana y con su grandeza de poder ser, con nuestros pies que marchan por sendas de agua...

... por sendas de agua

24 enero 2007

Feria de entidades en Vallromanes

Si el próximo sábado no tienes ningún compromiso, te sugiero que visites Vallromanes, una villa excepcional que se encuentra a 25 km. de Barcelona, a 8 de Granollers y del Masnou y a 5 de Alella y Montornès. Una villa rodeada de grandes extensiones de montañas y bosques y con una estética que vale la pena, actualmente; y con sólo 2.200 habitantes y con unos cuantos restaurantes de lo mejor que se puede encontrar por toda Cataluña. La invitación viene a consecuencia de que soy el secretario y uno de los miembros fundadores de la Asociación Amigos de la Fotografía de Vallromanes y que este sábado celebramos una feria de entidades del pueblo. Os informo de que aparte de la asociación de fotografía, hay asociaciones ecologistas, de defensa forestal, de mujeres, un ateneo social, etc. Os animo a que vengáis a conocernos. Y así, de paso, conoceréis el nuevo Casal del pueblo que ha sido inaugurado este pasado viernes.

Os informamos que, tal como figura en la programación del Casal de Vallromanes y dentro de los actos del programa inaugural, el próximo sábado, dia 27 de enero, de 5 a 9 de la tarde se celebrará una Feria de Entitadades del pueblo que organizan el Casal y el Ayuntamiento a través de su Concejalía de Cultura.

En nombre de todas las asociaciones de Vallromanes, os invitamos a asistir a fin de que nos conozcáis y sepáis las actividades que llevamos a cabo, al mismo tiempo que podéis hacer vuestras propuestas y sugerencias y adheriros y/o colaborar, si os apetece, en cualquiera de nuestras asociaciones y/o entidades.

Esperamos, pues, vuestra asistencia. No faltes.

Jordi Gomara. Espai Vallromanes, 24 de gener de 2007

17 enero 2007

Verónica del Mar



Atonal, disonante, a contrarritmo, mágica, loca, misteriosa, en modo acústico (sin percusión, ni sonidos electrónicos, no lo necesita; las grandes obras no lo necesitan), sencilla y sublime, una mezcla extraña y confusa entre funk, country, blues, jazz, rock, bossa... (quién sabe ese loco lo que entremezcla, es su estilo personal), Verónica del Mar, como solamente un "genio" de la canción puede llevar a cabo.

No os olvidéis pinchar sobre la foto para descubrir la magistralidad que encierra Verónica del Mar...

En los comentarios, más información.

27 diciembre 2006

Soneto de Navidad



Siempre al llegar de cada año el ocaso
apareces, diferente disfraz
llevas, pero reconozco tu faz,
si es diciembre ya presiento tu paso.

Eres eso que busco en cada caso,
nunca guerra cuando preciso paz,
con osadía si te quiero audaz,
mas siempre arriba cuando vuelo raso.

Y entonces me obligas a mejorar,
a hacer patente todo el contenido
latente aún en mí, de mi aprendizaje

de esos últimos meses, de luchar
con la realidad a brazo partido,
para ofrecerte mi nuevo equipaje.


Jordi Gomara
. Barcelona, navidad de 1.989. Sonetos

IMAGEN:
Montaje en Microsoft Photo Editor sobre una fotografía nocturna del Call Jueu de Girona (Catalunya) original del autor (yo mismo) tomada durante la década de los años 80 (sin fecha exacta)

***
La fotografía original en color (escaneada de forma casera) puede ser vista en ITACA2000 ARTS (Ombres i boira)

19 diciembre 2006

Oleada...


Oleada fresca de mar, oleada.
Oleada que empapa tus sentidos, que te penetra.
Que te penetra de afuera hacia adentro, que se incrusta.
Que se incrusta y te hace suyo, tal que un molusco.
Que te penetra y te transmuta, que te divide el corazón en dos.
Uno de verdad y otro de mentira.
Y el de verdad vuela lejos liberándote deliberadamente.
Y el de mentira se queda contigo
protegiéndote contra la brutalidad del mundo.
Amparándote, poniéndote a cubierto.
Para no sentir...
Para no sentir nunca más el dolor agónico de la tierra.
Para no sentir nunca más la destrucción vital del planeta.
Para no sentir nunca más el dolor profundo de tus vísceras
que caminan erróneas por un atajo que no conduce a ningún lugar.
Para no escuchar nunca más aquellos que lloran porque no tienen patria.
Aquellos que lloran porque no tienen a nadie a su lado.
Aquellos que lloran porque el llanto inunda sus manos vacías,
vacías de barro y de oleadas de mar.
... A los que lloran porque son diferentes.
... A los que lloran porque no tienen lágrimas,
tan sólo una oleada salobre en sus ojos ...
... una oleada salobre ... en absoluto una oleada fresca de mar ...
... oleada de mar... oleada fresca ... oleada ...

Jordi Gomara. Vallromanes, 19 de diciembre de 2006. Tiempo de nieves

Ver la versión original en catalán

Imagen extraída de: http://www.canarynet.com/fondos/index.htm

09 diciembre 2006

Habrá que creer

Para acabar con la serie de Alejandro Filio, hoy os dejo una última canción de distinto corte tonal y rítmico, y bastante más corta, con una letra peculiar y con un estribillo, que, para algunos, puede resultar un tanto sorprendente (o no), pero la poesía es así, utiliza “recursos extrañadores” para llegar a quién tenga que llegar, y siempre para sorprender al lector/oyente.

Para aquellos puristas que “tienen miedo” a saltarse la ley “a la torera”, debo explicar que la primera canción que traje aquí de Alejandro Filio está enlazada directamente desde su pagina web; así que quedo inmaculado. La segunda, es un video de youtube, un montaje audiovisual que encontré y simplemente enlacé también. Y la canción que hoy os propongo, la bajé de la página de Alejandro Filio hará un par de años, dado que Alejandro tenía todo su álbum Un secreto a voces en su página a disposición de todo aquel que quisiere bajárselo gratis. Ahora ya lo quitó, sus motivos tendrá, pero en todo caso, yo quedo limpio “como una patena” de cara a la ley.


Esta vez me ha tocado ir muy poco contra el sistema, y he quedado como un chico bueno para nuestra “sociedad de derecho”.

Ahora sin más, os dejo la canción, y la vuelvo a dedicar a Jimmy Jazz, dado que últimamente lo veo un poco desanimado y porque se lo "prometí" y lo invito a creer en "algo" aunque sea en lo más inverosímil, o tal vez no, y viceversa.





Imágenes/fotografías:

El cristo: Pintura de Carmen Valverde
La paz: Sangrefria.com: Paz Vega
Fidel: Gabriel García Márquez: El Fidel Castro que yo conozco a Voltairenet.org

Enlace permanente de la canción (con la letra y la descripción entera) en: http://www.goear.com/listen.php?v=c9cc035

06 diciembre 2006

En este año que vendrá

A Jessi, nuestra alma mater de Red Progresista, que cambió de casa, que ha pasado unos momentos difíciles con cambios importantes en su vida, que se ha visto obligada a cambiar de blog, que ahora cambiará de año, y que ya tiene arreglado su arbolito de navidad en su nueva casa, le dedico esta canción para "este año que vendrá":

(apretar aquí para escuchar)

En este año que se va
hay tantas cosas que se quedarán,
tantas sonrisas, tantas palabras,
tantos motivos para amar y amar

En este año que se va
hay tantos sueños para rescatar,
tantas canciones, tantos momentos,
tanto que no tendrá final

La vieja casa que nos vio volar
hoy se despide y nada más

En este año que vendrá
cuánta esperanza nos regalarán
nuevos los brazos y los deseos
para volver a andar y andar

Yo te prometo que no acabará
todo lo que nos procuró la paz

Si bien ha sido el sol nuestro motivo para andar
te dejo esta canción para la buena voluntad

En este año que vendrá
yo te prometo Patria mía estar
en cada tono, en cada cuerda,
cada canción que nacerá

Porque no es cierto que naufragarás
toma mi canto hoy y mucho más


(A Cari, Manolo, José Manuel, Mar y Linda, por tantos hermosos momentos y tantos más que nacerán en la nueva casa. De la misma manera, a Quique, Leda y sus hijos, hoy en busca de un nuevo horizonte también.)

Alejandro Filio. Para la buena voluntad. Álbum: ...A quién? (2004)